
RUTA MONÁSTICA Y VINÍCOLA POR BORGOÑA
Viaje al corazón espiritual y enológico de Francia
Este viaje es para quienes sueñan con recorrer abadías milenarias y claustros silenciosos, descubrir la grandeza del arte románico, pasear entre viñedos legendarios y degustar grands crus en el corazón más sereno de Francia.
Un viaje para los que buscan espiritualidad, historia y placer, entre patrimonio y paisajes únicos.

Día a día
Itinerario sugerido
Día 1 – Llegada a Lyon: recorrido por el Vieux Lyon y bienvenida a Borgoña.
Día 2 – Cluny y Beaune: abadía románica y arte del vino en el corazón ducal.
Día 3 – Autun y Dijon: catedral de Autun y descubrimiento cultural y vinícola de Dijon.
Día 4 – Abadía de Fontenay: arte románico y espiritualidad viva.
Día 5 – Côte de Nuits y Côte de Beaune: jornada entre viñedos legendarios y grands crus.
Día 6 – Dijon: último paseo cultural y vinícola por la ciudad ducal.

Lyon y el Vieux Lyon: puerta de entrada a la Borgoña
El viaje comienza en Lyon, ciudad vibrante y patrimonio de la humanidad, con su Vieux Lyon de callejuelas empedradas y traboules escondidos. Primer contacto con el arte y la historia urbana de esta gran ciudad gala.
Experiencias: exploración privada del Vieux Lyon con historiador local, acceso exclusivo a traboules y patios privados, cena en bouchon seleccionado por un chef amigo de la casa.
Cluny y Beaune: espiritualidad y arte del vino
La mítica abadía de Cluny, epicentro del arte románico y del monacato medieval, marca el inicio de la ruta espiritual. En Beaune, los famosos Hospices de Beaune y sus calles adoquinadas revelan la historia de los duques de Borgoña y la tradición vitivinícola de la región.
Experiencias: visita privada a la abadía de Cluny antes al atardecer, cata en bodega histórica con el propietario, acceso a salas privadas de los Hospices de Beaune.


Autun y Côte de Nuits: arte románico y viñedos míticos
Autun conserva una de las catedrales románicas más impresionantes de Francia, testigo de un pasado glorioso. La jornada se completa en la Côte de Nuits, donde los viñedos legendarios producen algunos de los grands crus más deseados del mundo.
Experiencias: visita privada a la catedral con experto en arte sacro, cata privada en Clos de Vougeot, recorrido exclusivo por domaines familiares de la Côte de Nuits.
Fontenay: el alma del Císter
La abadía de Fontenay, Patrimonio de la Humanidad, es un refugio de serenidad y perfección arquitectónica. Aquí, la espiritualidad cisterciense se percibe en cada piedra, en cada espacio, en un entorno natural que invita a la contemplación.
Experiencias: visita exclusiva de la abadía fuera del horario público, encuentro con historiador especializado en el Císter, paseo meditativo privado por el parque y los jardines con guía botánico.


Côte de Beaune: la cuna de los grands crus blancos
La Côte de Beaune despliega viñedos históricos y domaines de prestigio. Este tramo del viaje permite explorar las raíces vinícolas de la región y degustar algunos de los grandes blancos y tintos que han hecho famosa a Borgoña.
Experiencias: encuentros personalizados con viticultores, degustación de grands crus en bodega privada, acceso a salas de cata reservadas bajo palacetes de Beaune.
Dijon: cierre entre patrimonio, arte y sabores
Dijon es el lugar perfecto para concluir este viaje: arte, historia, vinos y savoir vivre se combinan en una ciudad vibrante. Desde aquí, es posible prolongar la experiencia con nuevas rutas vinícolas o regresar con el alma llena de inspiración.
Experiencias: recorrido cultural privado por Dijon, cata personalizada de mostazas y productos artesanales, acceso a enotecas privadas con cata de añadas antiguas.

Detalles prácticos
Duración: 6-8 noches.
Nivel físico: Bajo.
Temporada alta: de mayo a octubre.
Temporada baja: de noviembre a abril, con especial encanto en otoño e invierno.
Tipo de viaje: privado, curado, adaptable.
Incluye: traslados en vehículo privado con chófer-guía, alojamiento boutique, visitas a abadías y catedrales con guía experto, experiencias vinícolas a medida y degustaciones en bodegas seleccionadas.

Tras las huellas de los monjes viticultores: hacia los grands crus de Borgoña
La historia del vino en Borgoña está íntimamente ligada a la de sus monasterios. Los monjes cistercienses y benedictinos fueron los grandes artífices del desarrollo de los viñedos que hoy dan nombre a algunos de los grands crus más admirados del mundo. De los claustros de Cîteaux a los muros de Clos de Vougeot, la cultura del vino es parte viva del legado espiritual y material de la región.
Si lo deseas, puedes prolongar este viaje con una ruta curada por las mejores bodegas de Borgoña. Desde los viñedos de la Côte de Nuits a los de la Côte de Beaune, te proponemos una inmersión enológica para descubrir terruños míticos, grandes productores y pequeños viticultores apasionados.